Si ustedes son como yo, entonces celebrarán con alguna bebida espumante durante Año Nuevo.

Protocolo para el champán: seleccionar, servir y disfrutar una de las mejores exportaciones de Francia

Una vez trabajé en una tienda de antigüedades en mi ciudad. Los días de poco movimiento solía buscar libros de los estantes y un día me encontré con un pequeño libro titulado Vinos franceses que era tan viejo que sus páginas se estaban saliendo. Fui directamente al capítulo sobre champán para aprender cómo un monje llamado Dom Pérignon intentaba resolver el dilema del corcho y terminó creando el primer vino espumante por casualidad. No tenía idea de que este libro se convertiría en el primero de varios capítulos de mi vida centrados en el champán.

Paris Rendez-vous

Unos años más tarde, en París, terminé trabajando para una de las casas de champán más famosas del mundo. Durante ese tiempo tuve la oportunidad de visitar sus viñedos, explorar sus bodegas subterráneas, probar algunos de los champanes más finos que jamás se hayan elaborado, e incluso tomar algunas clases de champán con sus famosos maestros bodegueros. No hace falta que diga que recibí una extraordinaria educación sobre champanes durante esta época.

Si ustedes son como yo, entonces celebrarán con alguna bebida espumante durante Año Nuevo. Teniendo en cuenta que es una de las mejores exportaciones de Francia y con una gran circulación durante esta época del año, pensé que sería el momento ideal para compartir algo de mi conocimiento sobre el protocolo para champán con ustedes aquí...

SELECCIONAR EL CHAMPÁN

• El auténtico champán solo proviene de la región de Champaña de Francia y se elabora según el método champenois. Si no, ¡es solo vino espumante! Revisen la etiqueta cuidadosamente.
• Para impresionar a un grupo perceptivo, elijan un Grand Cru, elaborado con las uvas más finas cosechadas en parcelas de tierra elegidas en una zona conocida como el Triángulo Dorado.
• Si prefieren algo menos dulce, elijan una botella de Brut, que significa que no tiene agregado de sucre.

SERVIR EL CHAMPÁN

• Enfríen la botella a una temperatura entre los 45 y 50 °F para sentir mejor sus sabores. Esto equivale a aproximadamente treinta minutos en una cubeta de hielo o cuatro horas en el refrigerador.
• Cuando hablamos de los vasos, hay ciertas formas, como el típico vaso en forma de tulipán o la típica copa de champán, que son ideales para que se sientan los aromas. Sin embargo, yo prefiero la copa de champán retro-chic. Algunos dicen que la forma de esta copa histórica fue diseñada con la forma del pecho de María Antonieta.
• Quiten el corcho presionándolo hacia abajo con su dedo pulgar mientras quita el alambre para impedir que salte de repente. Con una servilleta, sostengan el corcho y giren la botella en su otra mano para aflojarlo suavemente.
• Envuelvan la botella con una servilleta o un paño de cocina y coloquen su dedo pulgar en la marca de la base de la botella. Si es necesario, equilibren la botella con su mano desde abajo para evitar agarrarla del cuello.
• Quizá tengan que servir varias veces para evitar que se rebalse a causa de las burbujas, y cuando terminen, giren la botella al retirarla de la copa, para evitar que gotee. El paño de cocina absorberá el resto.

DISFRUTAR EL CHAMPÁN

• Generalmente, el champán se disfruta mejor antes o después de una comida, ya sea que se sirva como un aperitivo con algunos deliciosos bocadillos pequeños o con el postre. Además, puede ser un excelente reemplazo del postre.
• El champán también puede servirse durante una comida como los otros vinos. Sin embargo, esto implica un cuidadoso maridaje, así que estudien las notas de sus champanes con anticipación para saber cuáles son los platos que mejor acompañan a ese tipo de champán.
• Y recuerden, el champán se disfruta mejor en buena compañía y siempre se debe beber con moderación y de manera responsable.

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