Durante los últimos cinco años que pasé por la Plaza de la Concordia, observaba con anhelo por la ventana del taxi…

Hotel de Crillon: si estas paredes hablaran

Durante los últimos cinco años que pasé por la Plaza de la Concordia, observaba con anhelo por la ventana del taxi el palacio del extremo noroeste. Eso parece mucho tiempo para una parisina bastante reciente como yo, pero, para la antigüedad del palacio, es más como un fin de semana largo, justo el tiempo que quisieras pasar aquí en el Hôtel de Crillon.

Paris Rendez-vous

Pero durante esos años que permaneció cerrado, sucedió de todo menos unas vacaciones para las personas que trabajaron duro para remodelar y reinventar el hotel de cinco estrellas. Fueron los encargados de abrir las puertas de una nueva era, una que definitivamente es contemporánea pero que a la vez rinde homenaje a su gran pasado. Por eso merecían nuestra paciencia.

Y ahora este verano la espera llega a su fin. Esta vez, mi taxi cruzó la Plaza de la Concordia y se detuvo en las puertas principales del Hôtel de Crillon. Ya abierto, salí del taxi y caminé por la alfombra roja del interior en su gran fiesta de reapertura para descubrir el esplendor de su pasado y presente. Si estas paredes hablaran, ¡las historias que tendrían para contar! Pero el personal habló en nombre del hotel y me dejó entrar en las espectaculares anécdotas del edificio de casi 300 años para celebrar este nuevo capítulo…

• Grabada en la pared del Jardin d’Hiver hay una cita de una carta que envió el rey Enrique IV al homónimo duque de Crillon, un comandante leal de las tropas durante las guerras religiosas del siglo XVI. Dice: “¡Ahórcate, valeroso Crillon! Hemos peleado en Arques y no estabas”, un tributo bromista al duque y a sus tantas victorias que lo invita a unirse a las tropas del rey. Luego, estas palabras se volvieron famosas gracias a Voltaire, ahora grabadas en la pared para que todos puedan leerlas.

• En el segundo piso subiendo por la gran escalera está el Salón de María Antonieta. Se cuenta que aquí fue donde María Antonieta tomaba sus clases de piano mientras disfrutaba de la espectacular vista de la Plaza de la Concordia, donde más tarde encontraría su fatal destino en la guillotina durante la Revolución francesa.

• De vuelta en la planta baja, en el exclusivo restaurante gastronomique, L’Ecrin, los huéspedes pueden transportarse culinariamente por la cocina creativa del chef Christopher Hache. Las copas de vino de las mesas pueden confundir al principio, no tienen base, un recuerdo de una época de la realeza y aristocracia cuando la elite nunca apoyaba las copas en la mesa por miedo a ser envenenados ante la más mínima distracción.

• En el subsuelo, los huéspedes tienen acceso a una fascinante adición del hotel: La Piscine. Esta hermosa piscina es el sitio ideal para darse un chapuzón con gran estilo. El tragaluz del jardín permite el paso de la luz natural que ilumina más de 17,000 mosaicos de celadón con motivos de hojas doradas.

• El 6 de febrero de 1778, el edificio se utilizó como sede para firmar oficialmente uno de los primeros tratados entre el recientemente fundado Estados Unidos y Francia. Benjamin Franklin y otros se reunieron con diplomáticos franceses para concertar el tratado, el comienzo de una alianza duradera y sólida entre nuestras dos grandes naciones.

Espero que haya disfrutado de este pequeño recorrido conmigo, y visite el Hôtel de Crillon en su próxima visita a París para descubrir más…

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