Algunas pastelerías menos conocidas han logrado impresionar en ocasiones, pero no todos los macarons se elaboran de igual manera.

El gran debate: Ladurée versus Pierre Hermé

Cuando mis amigos estadounidenses vienen a París, asumo mi deber de embajadora y les muestro lo mejor que la ciudad tiene para ofrecer. Después de visitar los lugares emblemáticos habituales, ninguna visita a París está completa sin probar un auténtico alfajor.

Tienen un cremoso relleno entre medio de livianas galletas elaboradas con claras de huevo y almendras, y ofrecen una gran variedad de sabores. Desde que la antigua Reina de Francia, Catalina de Médici, los trajo al imperio desde su Italia nativa, se han convertido en un símbolo de la cultura popular del país. Algunas pastelerías menos conocidas han logrado impresionar en ocasiones, pero no todos los macarons se elaboran de igual manera. Hay dos reconocidos nombres que se llevan el premio: Ladurée y Pierre Hermé.

Ladurée es una leyenda en el negocio de los productos dulces y sabrosos. Su decoración estilo rococó es tan increíble como sus pasteles; es un sitio emblemático para sentarse, beber té y degustar una gran variedad de fotogénicas y ricas delicias. El macaron, sin embargo, es indudablemente lo más vendido; según estimaciones, en un día determinado se venden rápidamente alrededor de 15,000 en hermosas cajas en tonos pasteles. Visitar este lugar es experimentar aquello que Francia posiblemente alguna vez fue, incluidos sus sabores, los cuales pecan por su carácter tradicional, como frambuesa, chocolate, limón y muchos más.

macaron

Mientras que Ladurée es el precursor, Pierre Hermé cuenta con un legado propio. El pastelero proviene de una generación de panaderos y comenzó su aprendizaje a la temprana edad de 14 años, con nada más y nada menos que el mismísimo chef pâtissier Gaston Lenôtre. Después de trabajar un tiempo en Fauchon, una compañía francesa especializada de lujo que ofrece servicios de comida, terminó trabajando en Ladurée, antes de crear su propia línea de macarons. Sin embargo, sorprendentemente lanzó su marca en Japón, y no en Francia, como uno esperaría. Cuando uno prueba sus macarons, se da cuenta de que el objetivo de Hermé es el toque de sorpresa, a través de una combinación inusual de sabores y de increíbles ingredientes originales, como el foie gras, los lichis y las trufas. Ha aprovechado algunas claves de la cocina y la decoración japonesas, y ha adoptado una simpleza zen para sus tiendas que permite que los sentidos se centren en el sabor.

Si para usted se trata simplemente de una cuestión de sabor, le ofrezco un desglose. Pierre Hermé es notablemente más dulce que Ladurée. Si bien las delicias de Hermé ofrecen un equilibrio de interesantes sabores, algunos prefieren el sabor menos audaz de su rival. Los rellenos de Ladurée son a menudo mermeladas y cremas más livianas, mientras que Hermé ofrece una fabulosa ganache de chocolate blanco como su base para el relleno. En lo que respecta a las galletas, en mi opinión, las de Ladurée son más crujientes, mientras que las de Pierre Hermé son bien húmedas.

Entonces, si la pregunta del día es: “¿Ladurée o Pierre Hermé?”,a modo de refutación yo pregunto: “¿Por qué una chica debe elegir?”.Los macarons son como el maquillaje. Algunos días tenemos ganas de usar algo clásico, cómodo y tradicional. Mientras que otros días deseamos sorprender con algo interesante e inesperado. La belleza está en la capacidad de elección y mi respuesta es: “Bon appétit!”.

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